ADVERTENCIA: Se permite pensar y opinar diferente. Esto es Opiniones Paralelas. Bienvenido.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Cuatro días de Papa

Durante los últimos días, el país estuvo muy atento al desarrollo de la visita del papa Francisco. Los medios de comunicación hicieron amplios cubrimientos de la visita, hasta el punto de tener periodistas deportivos comentando sermones religiosos. Aparte de registrar cada uno de los movimientos que el papa realizaba, las redes se inundaron de las frases inspiradoras y los mensajes motivacionales que conmovieron a más de uno. Muchos de esos mensajes, los cuales considero demasiado acertados en una sociedad tan convulsionada como la colombiana, cayeron como un bálsamo a más de uno, hastiado del odio y la polarización que se respira en casi todos los sectores de este país.

Fue bastante interesante ver la forma en que la gente recibía estos mensajes. Parecía una especie de catarsis colectiva, donde todos sentían de una forma casi mágica la solución a todos los males. Dejar el conflicto, hacer paso a la paz, al amor y a la tolerancia era lo que más se vociferaba desde las redes sociales. “Eso lo dijo Francisco”, siendo repetido como un mantra, una solución argumentativa a los males que nos aquejan como humanos.

Pero, siendo ligeramente objetivo, ¿de verdad la sociedad interiorizó el mensaje papal? Cuando Francisco habló de la cizaña, hubo una inmensa referencia a cierto expresidente. Una senadora por ahí ofendió a medio país cuando pidió que no le pusieran una marimonda al papa. Unos y otros se lanzaban pullas y comentarios ácidos, acomodando el sentido del mensaje papal a su favor. Entonces, insisto: ¿de verdad Colombia recibió todo el mensaje de Francisco de la forma adecuada?

El Papa se fue. Mientras que él descansa de su larga jornada, una señora comparte frases inspiradoras pronunciadas por Francisco durante su visita al país al mismo tiempo que insulta a otra persona por haberle quitado la silla del bus. Otro señor va pensando en los mensajes papales a la vez que le echa el carro encima a un motociclista “por atravesado”. Y así, una serie infinita de contradicciones morales que invitan a pensar: ¿usted que aprendió en estos cuatro días de papa?

La visita de Francisco deja un interrogante moral bastante grande, el cual sólo se podrá solucionar con más acciones y menos memes. Así de simple. Un verdadero cambio en la sociedad sólo puede venir de la acción humana que sea capaz de asimilar esos buenos mensajes y ponerlos en práctica. Muy lindos se ven los memes, pero más lindos se verían si se aplicaran en la cotidianidad.