Aunque tu rostro refleja que estás triste.
Te reías de mí, te burlabas de mi ironía,
A pesar de que tú corazón no sonreía.
Pero seguí ahí, viéndote sonreír con tristeza
Y en parte, tu espíritu, reposó con suave tibieza.
No desfallezcas, no te detengas
Hay un mundo afuera que anhela ver tu grandeza.
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